Meme y crisis

por Luis Rosas Escobar / /

La era de Internet ha creado una sinergia sin precedentes entre la humanidad; entre seres humanos y máquinas, y entre máquinas que interactúan en pos de un objetivo programado.

En comparación con los medios masivos desarrollados hasta la mitad del siglo XX (radio o televisión, por ejemplo), y la reproducción mecánica de mensajes, la comunicación mediada por computadora ha difuminado la distinción tradicional entre autor y público, o emisor y receptor, teniendo un profundo impacto en la sociedad por medio de actividades culturales y los comportamientos inducidos dentro del sistema económico-político que determinan su interacción dentro de la esfera pública.

Los medios de comunicación, con más información gracias a la difusión por medios digitales hizo posible superar la comunicación centralizada y recepción pasiva de mensajes. Provocando una creciente y amplia influencia dentro de la esfera en la que el individuo disfruta de un grado relativamente alto de libertad positiva y negativa, autorrealización y la posibilidad de cuestionar los discursos tradicionales sobre la dicotomía de lo público-privado. Tales cambios radicales en las interacciones sociales son las que Internet ha provocado en su impacto en la vida pública y formas de comunicación con los otros.

Uno de los medios ejemplares de comunicación mediada por computadora, ilustrando el efecto sinérgico del modo interactivo de participación en el ciberespacio, son los memes. Los memes de Internet pueden tomar diversas formas de comunicar, tales como video, imágenes, hashtag o eslogans, pero la forma más popular a la cual los cibernautas se refieren usando el término “meme” es una imagen superpuesta con un texto de una manera diseñada para inducir la risa, expresar ironía, o dejar a sus receptores en un estado de confusión, como es el caso de quienes utilizan la posverdad como método de manipulación de masas. Los memes tienen a menudo una forma simple en su construcción, pero contienen humor, generalmente humor negro, y puede contener errores ortográficos intencionales para provocar o amplificar su efecto humorístico. Se usan para hacer comentarios sarcásticos sobre eventos de la vida real, para abrazar las controversias, desafíos sociales o tabúes políticos. En un ejercicio que distorsiona el objeto original de una manera caricaturesca, poseyendo incluso un agudo ingenio que puede ser pesado y ​​con sarcasmo, dando pie a injusticias o incluso servir de discurso de odio por medio de la manipulación de las sensibilidades sociales. El poder expresivo de esta forma híbrida, visual-textual de comunicación con interacción entre imagen y palabras trascienden el potencial comunicativo de cada uno de sus elementos analizados por separado.

El entorno digital permitió una gran aceleración de la producción y reproducción de memes, sus mayores circulaciones en el ciberespacio multiplicaron potencialmente sus capacidades de replicación, dando a los Internautas la oportunidad de autogenerar contenidos y compartir imágenes. Esta nueva forma de experiencia colectiva demuestra un poder simbólico de los memes para formar y movilizar a las masas.

Sin embargo, una forma altamente automatizada de generación y transmisión de memes puede ser mediante la determinación de algoritmos de programación que proporcionan datos para generar memes o circunscribir la función de enviar y recibir mediante los feeds de las redes sociales. Por lo tanto, ni la producción ni la transmisión de memes se ven privadas de actos volitivos humanos tales como intenciones deliberadas.

A pesar de una contribución significativa de la era de Internet a la popularización del término “meme”, sus orígenes y desarrollo son poco conocidos entre aquellos que crean y comparten memes, sin embargo, hay una razón válida por la cual la etimología de esa palabra debe ser revisitada. La conceptualización original es la base para la memética[1],siendo una cuestión que redefinir incluso de acuerdo con los requisitos de los estudios culturales, considerando la necesidad de un desarrollo dentro de las prácticas y conceptos presentes en la mutabilidad de las condiciones de existencia de los fenómenos a analizar.[2]

A pesar de que ha sido identificado como un elemento cultural, este término proviene de la biología evolutiva y la sociobiología. Fue introducido por Richard Dawkins en su libro de 1976 “El Gen Egoísta”. Dawkins acuñó ese término como una forma abreviada de la palabra griega mimeme como analogía a la imitación, replicación y supervivencia de los elementos culturales dentro de las interacciones humanas. La motivación para abreviar la palabra mimeme a meme era subrayar una analogía con el término gen.[3]

Como biólogo evolutivo, Dawkins definió el concepto del modelo darwinista de la selección natural. De acuerdo con esa definición inspirada biológicamente, incluso es un replicador[4], una unidad de imitación o una unidad de transmisión cultural. Dicha definición inicial de meme, no contextualizada específicamente en la computadora, abarca todo lo que herencia cultural, y que sobre la base del modelo evolutivo derivado de la teoría darwiniana de la selección natural se extiende por imitación dentro de una cierta población humana. Por lo tanto, la palabra meme no es solo paralelo a gen, sino también semánticamente análogo a él. Destaca en el meme, su capacidad de autorreplicación y transmisión desde el cerebro a cerebro mediante la comunicación de su mensaje o información; de acuerdo con esto, podríamos decir que son fenómenos culturales y al mismo tiempo “estructuras vivas”, es decir, estructuras en el sistema nervioso del ser humano.

Dawkins describe el cuerpo humano como una máquina de supervivencia[5] para los ADN replicadores en una determinada etapa de la evolución biológica, al ser máquinas de supervivencia con cerebro. La evolución de dicha máquina, donde el cerebro podría actuar como una computadora estaría experimentando un “upgrade” cultural desde la sociedad global bajo la influencia de memes. El proceso de autorreplicación, imitación o la transmisión de ellos, no debe ser como un proceso teleológico, por su multiplicidad de significantes y mutabilidad. Dawkins puso el énfasis en este tema argumentando que los genes no son agentes útiles, en tanto como replicadores están sujetos a la selección natural. La transmisión de memes, como argumenta en “El gen egoísta”, debe entenderse como un proceso cultural que es análogo a la evolución biológica en un sentido en que los memes agrupados, como los genes en el grupo de genes, compiten entre sí y algunos de ellos consiguen replicar con éxito sus características a expensas de sus rivales que fallan. Mientras se somete a la autorreplicación, posee la posibilidad de mutar y, por intermedio de sus mutaciones pueden traer progreso al entorno donde se desarrollan y existen.

El proceso evolutivo de selección natural de memes implica las mismas reglas de supervivencia de la evolución biológica: esos memes pueden sobrevivir sólo si poseen mayor longevidad, fecundidad y fidelidad de copia que otros. No tiene sentido buscar una diferencia entre ambas evoluciones, por el valor de supervivencia entre los memes no se diferencia de tales cualidades entre los genes. Dawkins la evolución cultural es mucho más rápida que la genética, el enfoque evolutivo de la transmisión cultural no reconoce el papel de intencionalidad humana en las actividades culturales. En “El Gen Egoísta”, la supervivencia heredada de los memes es el resultado de su atractivo psicológico que es una apelación a los cerebros. El autor afirma de la mano, que la selección natural de los mismos favorece esos memes al entorno cultural al que pertenecen, argumenta además que, la propagación de la misma es mayor de acuerdo con su aceptabilidad dentro de una cierta población humana[6].

Sin embargo, estas dos descripciones no están interconectadas de forma coherente por ninguna explicación clara de cuál es el atractivo psicológico de los memes para los cerebros y cómo esa relación no teleológica entre culturales y autorreplicantes traduce cerebros en estados mentales, que se expresan por verbos de actitud como “aceptar”. Esto es sintomático del enfoque evolutivo de la transmisión cultural, asumiendo un significado simbólico en la función de los memes. Transmisión cultural que se define como una comunicación simbólica, que tiene lugar entre cerebros, donde la capacidad de transmitir es una capacidad del cerebro, haciendo posible nuevamente la analogía con los computadores y procesadores de datos. Esto presupondría los grandes conflictos por la construcción y disolución de las identidades, siendo altamente analizado en las teorías del Ser, del lenguaje y la comunicación.

Realizando una lectura crítica de “El Gen Egoísta”, se puede detectar que los modos en que Dawkins utiliza los conceptos de “Mente” y “Cerebro”, tienen el mismo punto de referencia, que es el mismo fragmento del mundo material, cerebro es presentado entonces como un vehículo para la propagación de los memes. Al mismo tiempo, se pregunta si los memes se plantan en la mente. Esto resulta, si pensamos desde un punto de vista humanista, al aplicar el aparato conceptual abstracto en la exploración de las estructuras de un mundo material cuando el término “mente” se usa para referir indistintamente al cerebro; o aplicando un aparato conceptual concreto en la exploración de una realidad simbólica cuando el término “cerebro” se usa para hablar de la mente.

Por lo que se basa culturalmente en un enfoque evolutivo de la transmisión cultural e implicaría considerar el análisis del metalenguaje en la investigación sobre memes. No está claro cómo entender la intersubjetividad de la comunicación cultural en términos que describen el poder infeccioso (viralización) de los memes, su atractivo psicológico, o su propagación por ser vectores de cultura.

En particular, la crítica contra la aplicación del modelo evolutivo a la exploración de los fenómenos culturales no socava la teoría de la evolución o la legitimidad de la búsqueda de determinantes biológicos de adquisición de cultura. Entre los defectos de esa cosmovisión hay una autorreflexividad insuficiente, la falta de reconocimiento de la propia epistemología cultural desde sus referentes materiales y de conducta, por lo tanto, una objetivación ontológica de la visión evolucionista de lo que llamaríamos “naturaleza humana”.

El enfoque basado en la filosofía de la cultura y la antropología cultural  ya provocó un cambio en la conceptualización de la percepción, la superación las limitaciones de los intentos puramente neurofisiológicos para captar actos cognitivos humanos , mediado por el uso de las tecnologías y la posibilidad de creación de percepciones en el mundo virtual, ignorando el impacto de los códigos culturales de interpretación de qué y cómo comprender la diferencia entre la humanidad y otras especies que habitan el planeta.

La transmisión cultural ha sido definida propagación del meme del cerebro al cerebro, del cerebro al libro o la computadora, y del libro o la computadora al cerebro. Esa redefinición  que aparece en el “Relojero Ciego”, según relata en una nota al pie el propio Dawkins en la edición de 1993,[7]hizo posible completar la perspectiva anterior la investigación sobre memes, limitada a la herencia cultural explicada en términos de entidades autorreplicantes ubicadas en cerebros, con un cierto grado de externalización, la descripción evolutiva del valor de supervivencia no ha cambiado el “poder replicador”, incluso si es que esto afecta la propia probabilidad de ser propagado, es decir, la propagación del meme  de generación en generación, nos podría convocar a cuestionar cómo la intencionalidad humana podría ser explicable en términos que describen el “poder infectivo” del meme similar al virus, aún no puede ser resuelto.

Un giro intencionalmente intencional en el concepto de Dawkins se puede notar solo en su concepto recientemente reformulado dentro de la Internet. Presentó este concepto como un secuestro de una idea original de lo mismo La principal característica que distingue a la Internet, según Dawkins, es que el entrenador no muta al azar posibilidad como la última, pero se ve alterada por la creatividad humana. Argumentando eso Los memes de Internet mutan deliberadamente, “con el conocimiento completo de una persona haciendo la mutación “, sugiere que” todo el arte creativo algo así como una mutación en la mente “. Sin embargo, lo que no tiene no abordado por este concepto de Internet es la relación entre la mente y cerebro. La teoría del cerebro y la teoría de la mente están formuladas en idiomas que difieren en sus niveles semánticos. Para evitar la antinomia lógica, la teoría de la mente tiene que ser formulado en metalenguaje, esto con relación a las mutaciones deliberadas del fenómeno de los memes en la web y su dispersión de contenido que, a veces dificultan la lógica narrativa dentro del entramado cerebro/mente.

De modo tal que, el meme hoy se expande y evoluciona por medio de los usos de las tecnologías de la información, generando que fenómenos contingentes sean tamizados por el filtro memético para volverse un espacio donde la manipulación de los lindes entre la realidad y la ficción se difuminan, “Hipernormalizando”, si ocupamos el término acuñado por Adam Curtis nuestro entorno en estructuras ideológicas que nos engañan en la simpleza de sus discursos visuales con los metalenguajes que se modifican al alcance de un click, dando pie a lecturas conductistas de nuestro devenir como especie.

Notas

[1]Denominación que se le ha dado al estudio de los memes.

[2] Como plantea Raymond Williams y es explicado por Stuart Hall en “Estudios Culturales: Dos paradigmas” (Revista Colombiana de Sociología ) al relatar que : “el registro de una cantidad de reacciones importantes y continuas a (…) los cambios en nuestra vida social, económica y política” y que ofrecía “un tipo especial de mapa a través del cual puede explorarse la naturaleza de los cambios” ; son fundamentales para el desarrollo de los estudios culturales.

[3] “El nuevo caldo es el caldo de la cultura humana. Necesitamos un nombre para el nuevo replicador, un sustantivo que conlleve la idea de una unidad de transmisión cultural, o una unidad de imitación. «Mímeme» se deriva de una apropiada raíz griega, pero deseo un monosílabo que suene algo parecido a «gen». Espero que mis amigos clasicistas me perdonen si abrevio mímeme y lo dejo en meme.  Si sirve de algún consuelo, cabe pensar, como otra alternativa, que se relaciona con «memoria» o con la palabra francesa même.” Dawkins, Richard; El gen egoísta; Salvat, 1993, pág.219.

[4] Es interesante que hable de la capacidad replicadora del gen, como así también de las construcciones culturales dentro de una sociedad, me recuerda a la idea de los “Replicantes” presentes en Blade Runner y en la novela de Philip K. Dick de la que se basa el filme, así como en el propio debate llevado en ellas sobre la dicotomía realidad/ficción y la facilidad de engañar a la propia comprensión humana y al ojo con ciertos artificios de la técnica y tecnologías, hoy digitales.

[5] Este argumento años mas tarde es recogido por Dona Haraway en su célebre texto “Ciencia, Cyborgs y Mujeres”, Cátedra, 1991.

[6] Dawkins, Richard. Op.Cit. Pág.232.

[7] Dawkins, Op. Cit. , Pág. 217.

Bibliografía

Dawkins, Richard; “El gen egoísta: Las bases biológicas de nuestra conducta” ; Salvat, 1993.

Hall, Stuart; “Estudios culturales: dos paradigmas”. Revista Colombiana de Sociología N°27, 2006.

Haraway, Dona: “Ciencia, Cyborgs y Mujeres. La reinvención de la naturaleza”. Cátedra, 1991.

Linkografía

www.richarddawkins.net

Recursos Audiovisuales

Gorel,  Sandra (Productor) y  Curtis, Adam (Director).HyperNormalisation.  Londres: BBC,2017.

Las opiniones vertidas en esta entrevista son de exclusiva responsabilidad de quien las emite, y no representa necesariamente la línea editorial ni la postura del equipo de ESTADO CULTURAL.