Las tecnologías en “KAUKAU” de Lumifera

por Luis Retamales / /

AFICHE FINAL KAU KAU 18 AGOSTO

Vicente kaukau, la historia del niño lobo que vivió en Villa Alemana es el punto de partida para hacer una operación artística desde el teatro infantil, el cuenta cuento y la animación digital en vivo propuesta por “Lumifera”. Dirigida por Cinthia Conrad y protagonizada por Denis Abarca desde la narración oral que media con la animación digital en vivo.

Lo primero que se nota, en Kaukau, es que la experiencia multisensorial arma una burbuja que atrapa al espectador. Dicha burbuja resalta, como goce, por su simpleza que atrapa en la construcción biográfica del pequeño niño lobo en el territorio nacional. Esto que va siendo guiado y conjugado con la perfomatividad de Denis Abarca en la narración interactiva que juega con el público. Se suma, además, una iconografía que nos hace de kaukau un personaje cercano y entrañable, capaz de lograr un punto donde todos podemos mirar esta historia y la historia en general.

¿De dónde viene Vícente Kaukau? La historia parte el año 48 en el sur austral de Chile en Puerto Varas y termina en la Quinta Región, en Villa Alemana. Es el tercer caso registrado de niños lobos en el mundo. Va de un niño abandonado y criado por un puma que es recogido y cuidado por una familia amorosa representada en la tía Berta y la familia Vila en Villa Alemana.

Y ¿De dónde parte Lumifera? Se define como una compañía de arte y tecnología multidisciplinar, “Kaukau” sería su segundo montaje, siendo el primero “El regreso del chivato” basada en la novela de José Victorino Lastarria, “Don Guillermo” que es tomada para contar y renovar a través de un relato de terror, el mito de la cueva del chivato.

Lo que nos interesa es pensar en el teatro infantil como una estrategia multimedial y multidisciplinaria más necesaria que otras formas del teatro que se autoimponen los cruces disciplinares sin contenido, forzando más por voluntad conceptual que por estrategia la idea de proyectos multidiscliplinarios, plagados de conceptualizaciones vacías sobre teorías sociales. Bueno por este lado Lumifera con “Kaukau” deben ser multidisciplinares para crear la sensibilidad necesaria.

No por ello la obra presenta menos profundidad en la temática del niño-lobo y sus desventuras en su ingreso en la civilización. Lo fundamental está en ese lugar en que “Kaukau” se nos hace más nuestro por nuestra carencia de grandes relatos, de una identidad cultural con una cosmovisión, que sea capaz de generar una fabulación que haga entender nuestro presente. Es esa búsqueda la que hace que kaukau sea una obra que tiene mayor espesor tanto en su forma como en su contenido.

Un factor determinante para la obra es el corpus narrativo que se arma desde el Cuenta cuento, que articula las piezas sensibles para esta búsqueda cultural que es Kaukau.

“Lumífera” junto con “Ludus teatro” nos dan una mirada mucho más completa, compleja y sensible del teatro infantil, sin que sea un género menor, donde es necesario lo multidisciplinario indispensable para construir.

La tecnología como una emoción para encontrar la historia que necesitamos fabular para preguntarnos ¿Cómo fabular lo que no tenemos, las historias que nos faltan, y fabular hacia el futuro con esos relatos que conectan la necesidad de tener una historia íntima y colectiva? ¿De dónde vienen nuestras historias que nos unen, que nos dan un sentido de pertenencia? Lumifera, orientando el ejercicio artístico hacia lo infantil, hacia lo familiar, para entregarnos una experiencia se acerca mucho con “Kaukau”.

El tejido cultural de Lumifera arma tira un hilo complejo hacia nuestro identidad, que busca completar lo que nos falta en el mundo que fabulamos, un mundo que se arma de pedazos, de saltos y discontinuidades. Las brechas simbólicas que hay con nuestro pasado, son las que más nos hacen doler el presente “Kaukau” eso lo hace una obra mucho más allá del teatro infantil y familiar para seguir indagando, consiguiendo espacios para compartir y recuperar.