Andrés Espinoza: “Nos faltan artistas rabiosos”

Por Katiuska Vidal//

Entrevistamos al Artista visual Andrés Espinoza, quien se encuentra presentando su exposición “Ciudadanos del Paralelo” en Biblioteca Viva Los Dominicos; una muestra cargada de personajes reconocidos, esta vez cada uno en su propio universo paralelo.

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La llegada de las ideas

Siempre ligado al arte? ¿O surge de un momento a otro?

Mira, la verdad es que siempre fui como dibujante desde chico, entonces, siempre en el curso en que estaba, en el Sur y acá en Santiago era como el dibujante del curso, entonces de alguna forma pasaba dibujando siempre. Entonces me fui por el arte por el lado del dibujo, y después en la U en el fondo se te abre un poco la mente en el sentido de que en la universidad entiende que el dibujo en sí no es necesariamente arte a menos que se plantee como tal, no sé yo que me crie como el mejor dibujante del colegio como que chocaba con otros dibujantes y además con la parte conceptual que había que desarrollar que de alguna forma no me la esperaba. Pero si ya había tenido un entrenamiento respecto a eso con una profe que era recién egresada de pedagogía en artes, entonces en cuarto medio se me empezó a abrir un poco la mente. Y en ese sentido como que me interesó harto lo que era el arte, ahora en términos económicos no sé si fue la mejor decisión, pero sí en términos espirituales e intelectuales, estoy bastante feliz en ese sentido.

Respecto a la temática, los dinosaurios vienen desde chico, o sea a todos los niños les gustan los dinosaurios.

Si, yo creo que soy medio aferrado a las cosas que me han obsesionado en algún minuto, yo diría que por ejemplo, los dinosaurios me obsesionaban cuando chico, pero en la preadolescencia y adolescencia no hice nada con dinosaurios, pero después como en esto de ser artista y de buscar qué tipo de obra hacer, de alguna forma uno busca un autoconocimiento, de cosas que lo vuelvan más honesto a uno dentro de lo que es proponer algo en una obra y creo que partí como buscando esa cosa con los dinosaurios en algún minuto en que tuve que hacer algo respecto a mi infancia y lo sentí como un acto tan recuperado que de alguna forma lo sigo metiendo ahora. Y trato de forzar ese recurso como parte de la lógica del fundamento que pueda tener la obra, porque obviamente no puedo llegar y meter un dinosaurio y encontrarle una lógica, por lo tanto, tengo que de alguna manera forzar esa especie de inquietud. Y con el tema postapocalíptico o apocalíptico que en el fondo es como rasgar lo que es la Ciencia Ficción, me da la posibilidad de volver a agarrar esos temas que son los dinosaurios que un poco es el acto que se hace en Jurassic Park.

¿Y hay en toda esa temática alguna especie de crítica a lo actual, a la sociedad?

O sea, no en el acto de los dinosaurios, yo diría que en la obra generalmente en buscar el acto o en buscar una reflexión sobre el fin del mundo que es como a lo que siempre he recurrido en el último tiempo, es donde sitúo la crítica a las cosas que no me parecen. Obviamente extremando un poco con lo que es el recurso del imaginario, o sea yo planteo ciertas situaciones donde por decir algo, uno de los últimos cuadros postapocalípticos que hice situé a un insecto como el Dios, que era un poco también lo que venía desarrollando con una banda que tenía que era “El último Insecto” que es una metáfora que habla del insecto que sobrevive a la radiación, en este caso la cucaracha y por lo tanto, siempre eme imagino que la forma más fácil de que el mundo se acabe es que nos bombardeemos todos y se acabe la raza humana y se acabe muchísimas razas y muchísimas especies, pero quedarían los insectos, en este caso las cucarachas, por eso puse a la cucaracha como un Dios dentro de esa reflexión. A veces en otros cuadros busco otra, para hablar de otros temas, pero generalmente como el ancla ha sido lo apocalíptico.

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El Juicio Final

¿Y qué es lo que a ti como Andrés Espinoza te molesta?

Me molesta, me molesta que el poder en Chile esté situado en unas pocas familias, me molesta que nos suban el precio de todo, todo, todo, sin asco, sin que se suba un poco el salario mínimo, que los parlamentarios se suban el sueldo igual, me molesta casi todo de los políticos, así, pero con rabia. Y a veces como que uno tiende a creer en alguno y siempre hay algo que termina decepcionando, es una cuestión que me molesta mucho. Y me molesta también que salir adelante con la cultura sea tan difícil en este país, sobre todo lo que es el arte, es una cuestión que está tan secundaria, lo mismo la filosofía; bueno se ve un poco en los colegios ahora que han quitado estos ramos que son esenciales, cada vez los van disminuyendo, cada vez más estamos automatizando a los niños para que sean el ganado de lo que necesitan los poderosos, entonces esas cuestiones me dan mucha lata, me dan mucha rabia. Y eso es lo que trato un poco combatir desde los flancos que tengo, que son el arte, la pintura y la música, que es una cuestión que he estado descubriendo los últimos años. Eso, hay más rabia todavía, pero es lo que te puedo decir así de forma inmediata.

Parte de eso es una rabia compartida por gran parte de la gente, yo creo.

Demás, si no es algo que sea único en mí, yo creo que varios compartimos eso, pero también hay varios que no lo comparten y por eso tenemos los presidentes que tenemos y por eso tenemos el Gobierno que tenemos y por eso seguimos esperando los “Tiempos mejores”.

Tu saliste de la Finis, y es una Universidad con un claro lugar dentro de la escena artística, háblanos de eso.

Si, lo que pasa es que igual la Finis se ha jugado sus fichas, no sé si bien, pero como que había varios que eran los hijos de los artistas que estaban ahí y a veces organizaban algunas exposiciones, no sé si es tan buena universidad la Finis realmente, pero, si tienen en términos de lo practico si es buena, pero en términos de lo reflexivo no sé si mucho. De repente te topas con un profe super conceptual y tu no has ahondado en eso en los primeros años, recién estas abriendo un poco la mente y te topas con un profe cabezón y los primeros ejercicios te cuesta caleta como encausar tu obra; obviamente que con ensayo y error como todas las cosas uno va descubriendo el modo reflexivo como se tiene que abordar eso pero por ejemplo si no pasas por profesores que vayan por la rama mas conceptual terminas siendo un pintor de pajaritos o qué sé yo, pero así super buenos en todo caso, con la media técnica. Pero sí hay varios compañeros que tienen buena obra igual, de alguna forma igual de todo lo que sale igual hay cosas buenas.

¿Cómo ves la escena artística chilena hoy en día?

Emm…no sé, siempre la he encontrado como compleja, en el sentido de que hago un paralelo con lo que son las tocatas en la escena musical y siento que todo está situado en el under, y lo masivo dentro de la escena que en el fondo vendrían a ser los artistas mas conocidos o ya sea para música o arte o performance o lo que quieras; pero creo que las mejores obras se sitúan en lo under y en lo masivo está lo más vendible, entonces finalmente creo que no hay tan buena obra realmente, siempre me acuerdo de una cuestión que dijo el Papas Fritas que me hizo harto sentido que es, claro en Chile no vay a encontrar obras tan de crítica social porque finalmente los que estudian arte son los que vienen de familias que pueden pagar eso y darse el lujo de apoyar a alguien que quiere estudiar arte, alguien que viene de una situación compleja no se va arriesgar a estudiar arte y menos si sabe como es el campo. Entonces creo que a los artistas de Chile nos falta mucha rabia, o no sé si eso, creo que nos faltan artistas rabiosos, creo que hace mucha falta eso en este país y finalmente salir un poco del ejercicio como claro interesante, de algo que te haga reflexionar sobre no sé el espacio, el color, la forma pero bueno eso ha llevado al arte a ser super elitista, y por eso te digo que cuando me he topado con no sé de repente ir a alguna expo o tocatas que son más under, que tienen exposiciones, si bien hay cosas que son como la mierda, también te topai con buena obra igual, con cosas bien reflexivas y potentes; y eso, yo creo que también en los concursos se da ese tipo de obra, hay obras más atrevidas, como en el Arte joven, no sé si en el Minera Escondida, pero en uno que organiza el MAC hay uno donde vi obras muy buenas y muy al callo. Hay otras que son como casi bordeando la decoración.

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La no convergencia de la comunicación

Y que claro, increíblemente son esas obras que como tu dices bordean la decoración las que finalmente tienen más audiencias, en Chile se genera este problema de la audiencia y de cómo la gente llega a la obra, siendo estas obras under las que son menos vistas.

Si, pero eso pasa también por el tipo de público y el tipo de gente que hay en este país, por lo tanto, es un reflejo de lo que buscan las personas, y finalmente aquí somos un público bien pasivo, o sea no nos gusta que algo nos incomode, nos vamos altiro por algo que está lindo, que se ve bien. Y lo que pasa como con el público en general, onda por decir algo, le mostrai una obra a una tía y no sé o se va impactar y va a decir “que feo” o te va a decir “sí, está bien pintado pero no es lo mío”, entonces la gente se tiende a alejar de la obra más crítica porque entienden el arte como una decoración, y las personas, me atrevo a decir, que un gran número de personas se alejan de la obra que llama a la reflexión incómoda, eso me pasa. La gente busca lo instantáneo, a la gente le da lata pensar, por ejemplo, está ese meme que decía que la falta de información hacia que la gente fuera estúpida, pero con internet cachamos que no era eso, entonces es difícil. Y uno lo dice y como se piensa que uno lo dice desde un peldaño más arriba, como creyéndose superior, pero finalmente es como la rabia que da el no poder conversar con las personas, y me refiero a la totalidad de las personas, uno con los amigos siempre tiene como procesos reflexivos mucho más amplios pero yo creo que el arte es para todos y en ese sentido creo uno no puede reflexionar con todas las personas respecto de una obra de arte, porque las personas en general no quieren hacerlo simplemente.

Trabajaste aparte en ilustración de bandas, libros. ¿Cómo ha sido eso? ¿Cómo ha sido esa experiencia?

Ha sido entrete, pero tiene igual su parte latera, o sea me metí en eso más que nada por tema de trabajo. En primera instancia me empecé a meter en la parte digital, para pasar a hacer obras digitales pero también después me empecé a quedar con el tema de la ilustración, entonces, entendiendo igual que hay una diferencia desde mi punto de vista entre la ilustración y el arte, para mi no es lo mismo, y en ese sentido ahondando en eso me fui tomando la ilustración como una especie de trabajo y quizás por el tipo de ilustraciones que estaba desarrollando fui llegando a bandas, entonces, finalmente muchas bandas cotizaban conmigo y hacíamos hartas cosas con ellos. Ahora, como estamos hablando de Chile, las bandas nunca tienen plata para nada y generalmente no siempre se concretaban los trabajos o de repente había que como darles una ayuda a los compadres para que pudieran partir. Pero dentro de eso, como la técnica digital y lo que es desarrollar una imagen a partir del dibujo en Photoshop que es donde trabajo yo, ha sido bien interesante, o sea me ha gustado harto.

¿Y hay algún plan de seguir la obra por ese lado?

Hice varios intentos de hacer obras digitales, pero en realidad he quedado conforme con dos no más, una es “Doppelgänger ajusticiando al Papa”, esa me gustó harto en su desarrollo y en lo que busca esa obra en general eso me dejó conforme, pero el resto, me pasa que dentro del proceso de crear una obra cuando estoy enfrentado al computador me llevo altiro al relajo ilustrativo, entonces me cuesta desarrollarlo por ahí, a menos que lo haya planificado de antes. Pero creo que dejé de lado la pintura como por tres años, entonces el año pasado recién volví fuerte a la pintura y ahora quiero volver a entrar fuerte en lo que es pintura y si eso va de paso también me gustaría explorar la instalación, pero creo que por allá va lo que voy a hacer este año.

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Cuéntanos de la exposición que tienes ahora montada en Biblioteca Viva Los Dominicos.

Me ofrecieron hacer una exposición en el espacio de la Biblioteca de Los Dominicos que es un lugar a donde la gente va a leer, hacer talleres, a hacer diferentes actividades, y dentro de lo que vimos en el espacio era que no habían paredes blancas en sí, pero si habían unos muebles que albergaban los libros que estaban como a la altura de la mirada de las personas, entonces salió la posibilidad y le dije a la Jeannette que podíamos hacer obras de pequeño formato que me parecía mucho más lógico que hacer una obra grande porque de alguna forma hay muchas distracciones para una obra grande, se la comen demasiados elementos, en cambio una obra pequeña y a la altura de la mirada tengo la sensación de que podía acaparar más la atención en ese espacio. Por lo tanto, como se planteó en un formato más pequeño del que yo hago habitualmente me parecía mas interesante abordarlo desde el retrato, y ahí es que plantee lo que venia a hacer una especie de ficción dentro de lo que es los universos paralelos y es la teoría del multiverso finalmente, que hay universos que pueden ser paralelos o incluso otros universos. Pero dentro del paralelo se dice que uno existe en otro universo y es otra persona, con diferentes características, o no sé yo no fui un artista, fui un ingeniero o qué se yo; y en ese sentido como que me pareció la idea de plantear que con el poder de la imaginación el artista podría llegar a traspasar esos universos y retratar a estos personajes del paralelo. Porque en el fondo, como podríamos comprobar esta teoría, está la idea de que hay una partícula que puede estar en un lugar y otro al mismo tiempo y dentro de eso me pareció creíble la idea de qué tal si lo que uno imagina está sucediendo en otros lados. Me pareció la idea del artista Inter dimensional que iba y retrataba a estos personajes de un mundo paralelo, que pueden llegar a ser los mismos en términos de aspecto, pero con la idea de que pueden tener otros trasfondos u otros ideales. Y en ese sentido me pareció que algo que puede ser reconocible dentro de esta exposición era que todos tuvieran los ojos con un bordeo rojizo, por lo tanto, darle esta intención a esos personajes que pueden ser iguales a los de acá, pero con los ojos que no existen en este universo. Y el pequeño formato te permite reflexionar el robarse algo, el pasar por escondido algo, me pareció que eso era interesante, teniendo el pie forzado del pequeño formato, hacer esta idea de ir a retratar personas de una dimensión paralela de forma ilegal.

Nos hablaste de la banda “El último insecto”, cuéntanos en qué está la banda ahora.

“El último insecto” está muerto ahora, está congelado porque primero se nos fue el baterista que tuvimos siempre y después llegaron una serie de nuevos bateristas. Yo me apesté de toda esta situación y les dije “dejémoslo hasta acá y congelemos la banda porque ya estoy chato”, aparte igual quería descansar, eso quedó ahí y ahora estoy con otro proyecto que es personal en donde estoy con uno de los integrantes de “El último insecto” y ahora en el fondo estoy desarrollando temas en mi computador con GarageBand que es un programa. Yo al principio no cachaba nada de música, pero con toda la experiencia que he tenido en el insecto he podido armar algo y ahora estoy armando mis temas en el computador y después se los presento al Rony que era el ex bajista del insecto y él le pone la guitarra a estos temas, pero yo armo casi todo el ambiente de lo que tengo en estas maquetas, y este nuevo proyecto se llama “Plasmasaurio”, así que eso es lo que se viene ahora.

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Muestra “Ciudadanos del Paralelo” en Biblioteca Viva Los Dominicos

Por Katiuska Vidal//

“Ciudadanos del Paralelo” corresponde a una muestra de pintura, con once pequeños y medianos cuadros que toman el retrato como punto de partida. Presentando personajes conocidos y desconocidos, todos ellos presentados como ajenos a la realidad en la que vivimos, de este modo Andrés Espinoza nos plantea la inquietud respecto de ¿Quiénes son? ¿Son quienes creemos o no son más que una representación de su Doppelgänger? ¿Es posible acceder a esa realidad paralela, conocer a estos personajes y retratarlos en su propio universo?

 

David Lynch y Bowie son algunos de los representados por el artista en su propio espacio, Espinoza nos plantea personajes reales y reconocibles en espacios no realistas; lo que nos indica que la realidad hace referencia a la existencia de los ciudadanos, más al ser el paralelo un espacio desconocido y por lo tanto tampoco refutable, existe la posibilidad de que estos personajes pudieran existir en sus dimensiones, por lo tanto corresponde a una muestra que nos plantea la existencia o no de las realidades paralelas.img_3150

Andrés Espinoza Aros, es Licenciado en Artes Visuales de la Universidad Finis Terrae, especializado en dibujo y pintura; además es Ilustrador, labor en la que ha dedicado su trabajo al arte de bandas, afiches de películas y obras de teatros.

Teléfono: +56 9 92514239
Mail: art_andresespinoza@gmail.com
Web: artandresespinoza.wordpress.com
Instagram: @art_andresespinoza

Muestra “Ciudadanos del Paralelo” en Biblioteca Viva Los Dominicos
Biblioteca Viva Los Domínicos, en Mallplaza Los Dominicos / 1° piso, Av. Padre Hurtado Sur 875, Las Condes.
Hasta el 12 de febrero. Lunes a viernes de 12hrs. a 20hrs. | sábado y domingo de 11hrs. a 20hrs.
Entrada Liberada

Entrevista a Juan Martín Prada

¿Es necesario el Arte en la actualidad?

El arte es una necesidad antropológica, nunca desaparecerá la necesidad de hacer arte. Otra cosa es que determinadas funciones del arte puedan tener mayor o menor importancia en cada época.

¿Existe el Arte hoy?

Sin duda.

¿Es posible hablar del artista académico en los tiempos actuales?

Decía Kant en su “Crítica del Juicio” que “algo académico” es siempre condición del arte. Y no creo que esto ya no sea así. Toda práctica artística sigue exigiendo algunos conocimientos que pueden ser adquiridos o desarrollados digamos que “académicamente”.

¿Qué prácticas conforman a su criterio el arte actual?

Todo puede ser considerado como “arte” siempre que su creador lo identifique de esa manera. Luego habrá que determinar si esa creación es “buen” o “mal” arte (en términos generales el “buen” arte es hoy, a mi juicio, escasísimo).

¿En qué consisten las “poéticas de la conectividad”?

En mi libro “Prácticas artísticas e Internet en la época de las redes sociales” (2012) me refería con ese término a todo ese conjunto de prácticas artísticas que, independientemente del medio empleado, han tomado la red y sus efectos en nuestras sociedades como tema central de trabajo. A mediados de los años 90 del pasado siglo estas “poéticas de la conectividad” estaban conformadas fundamentalmente por obras del llamado “Internet art”, pero a medida que fue pasando el tiempo fueron ganando protagonismo las propuestas artísticas que consideran a la red no tanto como un medio específico para el arte sino como campo temático o de reflexión, reconociéndolo como el elemento articulador primordial de las nuevas prácticas comunicativas, sociales y productivas.

¿Cuál cree que es el rol del Artista y del Curador en la era del post-internet?

 No creo que haya un rol específico o único para el artista o los curadores en nuestros días. En mi caso, estoy especialmente interesado en las prácticas artísticas comprometidas con la tematización crítica del impacto del estado de hiperconectividad en nuestras vidas. Un tiempo en el que Internet ha ido dejando der ser un espacio exclusivo para especialistas, programadores y hackers (ese contexto en el que surgió el net.art) para devenir condición clave en la articulación de la vida de todo el mundo en las sociedades de más elevado consumo. Hoy el componente de conectividad es inherente a la cultura en general, indisociable de las prácticas habituales de trabajo, socialización y entretenimiento, y creo que por su radical importancia en los procesos de producción de subjetividad, debiera ser considerado como un tema central de reflexión por parte de los artistas.

¿Es factible la idea de una galería tradicional con el arte actual?

Sí, por supuesto. El arte hoy puede asumir todo tipo de configuraciones.

¿Cuál cree es el rol de las Instituciones Culturales ante la hiperconectividad mundial?

Creo que las redes sociales pueden jugar un papel esencial para que las instituciones artísticas pasen de “hablar a las audiencias”, como han hecho tradicionalmente, a “hablar con las audiencias”. Ellas son claves para pensar la evolución “Del museo centrado en su colección, al museo centrado en su misión”. En la era de la hiperconectividad, hay que pensar la condición heterotópica de las instituciones culturales.

¿Cual es el rol del la imagen original (“Cultual” al uso de Benjamin) en el arte multimedia?

En relación a los modos de recepción visual, no cabe duda de que se ha alcanzado hoy el punto extremo de aquella conquista de la ubicuidad por parte de las imágenes soñada por Valery a finales de los años 20 del pasado siglo. Hoy vivimos la intensificación extrema del valor de exhibición de la imagen frente a cualquier otro valor cultual. No obstante, creo que aquí también habría que hacer una puntualización: si este proceso estaba en opinión de Walter Benjamin vinculado a una pérdida, la del “aura” de la imagen, quizá ahora nos corresponda a nosotros reformular la pregunta y no cuestionarnos sobre qué han perdido las imágenes en su proceso de reproductibilidad y circulación digital, sino, más, bien, qué han ganado con ello, y la respuesta sería, evidentemente, muchas nuevas propiedades: variabilidad, mutabilidad, incluso formas nuevas de “aparición”.

¿Vivimos en una Sociedad Estetizada o en la Estetización de la Realidad ante la hipermedialidad de nuestra condición posmoderna?

Parece evidente que nuestro tiempo es el de una progresiva colonización económica de las experiencias estéticas. Y desde luego, esta estetización que acontece no es a la luz del arte, sino excesivamente condicionada por las lógicas del consumo (y casi siempre subordinada a éstas). Frente a la idea propiamente vanguardista de una estetización alumbrada por el arte, generadora de un mundo en el que se debilitarían todos los discursos “fuertes”, así como el primado de formas prediseñadas de experiencia, este proceso de estetización “difusa” que hoy vivimos tiene lugar de forma bien diferente. Las formas de la seducción apenas dejan sitio ya a las de la interpretación. Y de ahí que la singularidad que reclamamos del arte frente a cualquier otra práctica de producción de imágenes sea la de no colaborar en esta estetización de la vida que las industrias del entretenimiento desarrollan. De manera opuesta a la rendición placentera ante los dispositivos de seducción que articulan las lógicas de consumo, lo que se plantea es la exigencia de una relación con la imagen siempre basada en el ejercicio interpretativo. Frente a las lógicas de inducción al consumo propias de la publicidad, por ejemplo, la producción visual propia del arte sumerge la mirada del espectador en un tejido denso y enigmático, plagado de lugares de indeterminación que el espectador debe tratar de concretar.

¿De qué modos la filosofía y estética posmoderna han afectado a las prácticas artísticas?

La influencia del pensamiento filosófico es muy intensa en las prácticas artísticas. De hecho, la figura del artista contemporáneo se parece cada vez más a la de un filósofo que trabaja con imágenes.

Ante la crisis de las redes sociales tras Cambridge Analytica, ¿Cree factible la existencia de nuevas posibilidades para el Arte Medial?

El arte de los medios es un arte que, en los mejores casos, poetiza sobre las dimensiones no solo estéticas sino también sociales, comunicativas y productivas de esos mismos medios. Y es imprescindible que esa reflexión poética se siga haciendo en el futuro.

 

 

Agradecemos como equipo de estadocultural.com al Profesor Juan Marín Prada por su amabilidad al concedernos la entrevista.

Recomendamos revisar su sitio web http://www.juanmartinprada.net  

(A.d.E) La supremacía del Canon

por A. Poblete Varas//

El Arte de emancipación (se oficia en la) práctica del criminal, una palabra ex-tendida desde su carga matérica. Actor y Cosa a la vez, la ecuación queda así: una carne y un filtro térmico, ambos en la mampara celeste, abajo el cielo, arriba la obra ¿Cuál es el pertrecho innecesario? Como si la pregunta fuera inadecuada, el artista retorna a su mesa (Operationssaal), la mira, toma sus papeles (Gold Rose), teclea una notas (Carbon & Shape), mira hacia la pared, proyecta su pensamiento, negras plataformas plásticas -esquirlas de titanio- un regalo no ofrecido (camaradería extra-social, banquetería Nouvelle Gauche Caviar). Mishima no entendía la posguerra, o la entendía, pero su teatro quería otra manera de Ser en el mundo. Teatro (No Jarry, no Beckett: Sí, la vida de la espada; sí, la escena prístina, la letra de Takizawa Bakin) y marca de vida. El Arte de emancipación se vuelca sobre ciudades iluminadas con faroles aéreos, lunas artificiales conquistan desde Neo-China, donde la poética es abiertamente filosófica y la filosofía mera doxa. “Added to the moral solitude of the murderer comes the solitude of the artist, which can acknowledge no authority, save that of another artist“, así decía el comédien et martyr. Entonces las resurrecciones están por estar al orden del día, redimir el futuro y principalmente el pasado, traer la carne de vuelta, ordenar el desorden, sacar lo que se pueda sacar y el resto duplicarlo, de modo tal que todo pueda existir al mismo tiempo (tecnoparaiso). Habría que impedir la cita, moderarla o prohibirla (micro-fracturarla si es posible: ardor y metal).  El Arte de emancipación puede constituirse en canon, cuando aparezca lo extraterreno, cuando se necesite pagar la factura. Allí, el momento posthumano (unitario), se abre a la semilla y aparece el Ser. Yo lo que haré será llamar a los intelectuales, a los influencers, los pondría frente a la palabra y al centón, meditar (en) los propios pecados. Habrá que apurarse, pues el cuerpo se vuelve impedimento. El Arte de emancipación es lo que mañana llamaremos “Testamento Performático de Diosxs Digitales”.

Enseñanza, División y Academización de las prácticas teórico-artísticas de la Escena chilena

por Katiuska Vidal Valencia//

I

Me gustaría partir por explicar a dónde voy con el título de este texto: Enseñanza, División y Academización de las prácticas teórico-artísticas de la Escena chilena ,corresponde más que nada a una crítica al actual sistema artístico en chile. Desde hace algunos años, varios, a decir verdad, la práctica teórico-artística chilena ha sufrido desbarajustes; en primer lugar, la separación de sus dos lineamientos principales: teoría y práctica, y, en segundo lugar, la sobre explotación de grados académicos; siendo ambas transformaciones bastante influyentes en el desarrollo y exposición de las obras, mi intención es plantearles algunas interrogantes respeto a la academización de las artes en Chile.

II

¿Debe el artista ser Universitario? Con el transcurso de los años los artistas pasaron de ser genios creativos, asociados a la ritualidad y las musas, a convertirse en individuos estudiosos de una técnica y lenguaje expresivo específico, logrando más que un triunfo propio, un triunfo para las universidades, es decir, el “artista” con su pretensión de profesionalización da a las universidades la oportunidad de explotar los grados académicos, ya sean especializaciones de pregrado del tipo: pintura, escultura, fotografía; o postgrados del tipo “Magíster en…”. Resulta curioso que dentro de la definición de artista que entrega la Real Academia de la Lengua Española aparezca la palabra profesional, en tanto que el artista se presenta como un individuo que cultiva alguna de las bellas artes y que actúa de manera profesional en algún espacio destinado al público; o sea, ¿quién no ha profesionalizado el rol de artista no es artista? ¿no se denominaba artista a quien era reconocido así por sus pares? Anteriormente, artista era alguien que cultivaba algún aspecto de las Bellas Artes y que era propiamente reconocido por sus pares, por ejemplo, Edouard Manet, pintor francés validado por sus pares impresionistas; ¿será que hoy en día la validación requiere de un cartón que diga Licenciado en Artes Visuales? ¿o sólo un profesor académico puede validar al artista?

Por lo demás, cabe destacar que hablamos de una licenciatura que al dividir la enseñanza en varias áreas genera verdaderos déficits en sus alumnos, ya que aquellos pertenecientes a las Artes Visuales quedan completamente ajenos a cualquier tipo de escritura, teniendo solo tres asignaturas teóricas durante los cuatro años -en promedio- que dura la carrera; mientras que los alumnos pertenecientes al área de Teoría e Historia del arte no poseen ni una sola aproximación a la práctica artística. Ejemplos claros de ello son las mallas curriculares presentadas por universidades como la UChile y la Alberto Hurtado, en donde queda de manifiesto el poco interés que desde las autoridades se tiene a que sus alumnos conozcan desde la práctica lo que en un futuro no muy lejano han de juzgar.

Ante lo cual yo me pregunto ¿Cómo alguien que desconoce completamente el funcionamiento práctico de la producción artística puede hacerse cargo teóricamente de ella? Creo señalar que lo que ocurre en esta situación es absurdo, ya que hablamos de artistas que no saben explicar su obra, y de parásitos -me incluyo- que viven de la producción de otro.

Hemos perdido esa mezcla teórico-artística que nos brindaron los grandes artistas de la escena de avanzada, esas acciones de arte cargadas de un discurso político y social, en las que el mismo artista era capaz de desarrollar grandes textos curatoriales y en las que teóricos trabajaban a la par; en las que además existía un profundo interés por la materialización del texto, es decir, además de preocuparse por el discurso se preocupaban de la edición del libro, eran mezclas que llenaban a la sociedad de reflexión, y a Chile le daban un lugar en el extranjero. Ejemplo de ello es el texto La feliz del Edén, que Eugenio Dittborn redactó para la performance de Carlos Leppe realizada en el patio del Taller de Artes Visuales el 25 de septiembre de 1981. En cambio hoy,  hemos llegado a un nivel tan alto de superficialidad que el discurso y la obra ya no tienen casi nada de importancia, mientras que el espectáculo y el círculo mediático que rodea la producción artística sobresale; teniendo cada día más inauguraciones llenas de miembros del círculo artístico que asisten nada más que por el alcohol, la comida y la pretensión de hacerse “reconocidos” en el medio; por lo que los textos ya sea libros o catálogos son cada vez más precarios en cuanto a densidad de contenido, a diario nos topamos con trípticos llenos de imágenes y logos de auspiciadores.

Cuando nos referíamos a la Escena de Avanzada era posible reconocer en ella un hilo conductor, temáticas que trascendían entre sus artistas y acciones, se trata de acciones que basadas en el cuerpo inserto en el espacio público y que se visualiza en la fotografía análoga; como la performance realizada por Carlos Leppe en la Bienal de París en donde travestido de mujer vomita en un baño. Lepe se muestra a sí mismo como huella física chilena, y su vómito es la regurgitación del arte latinoamericano, todo esto dejado de manifiesto en un registro fotográfico de carácter análogo (polaroid).

¿Pero existe algo así como la escena chilena actual? Realmente intento reconocer algún elemento o concepto que trascienda, pero me cuesta encontrarlo; realmente pienso que esta segregación universitaria afecta de sobremanera a la producción artística, tantas escuelas, tantas líneas solo me llevan a pensar que existen dos prácticas artísticas en Chile: una con pretensión de internacionalización proveniente de las escuelas de mayores recursos que dan saltos y llegan a ferias y festivales de arte contemporáneo, y una del tipo underground ligada a todas estas inauguraciones semanales en galerías como la Perrera.

Y volviendo a nuestro tema original, se trata de universidades, que al igual que el resto de las carreras que presentan, tiene un perfil de egreso definido; en el caso de la Universidad de Chile, la Alberto Hurtado o ARCIS, poseen la intención de sacar artistas críticos, de similar pensamiento a quienes fueron los mayores exponentes de la escena de avanzada; lo cual me resulta un tanto paradójico, ya que pretenden tener artistas reflexivos, pero sin las herramientas necesarias para expresar su reflexión.  Muy diferente a lo que ocurre en universidades como Finis Terrae o PUC, que poseen dentro de sus lineamientos un encarecido interés por la formación valórica y teórica de sus estudiantes; además de tener producciones artísticas muy diferentes en términos de recursos.

Cuando vemos el arte de los alumnos egresados de la Universidad de Chile o Universidad Diego Portales, visualizamos un arte precario, un tanto pobre por la falta de recursos de estas escuelas -además de sus alumnos-; contrario a las producciones artísticas realizadas por alumnos de universidades como Finis Terrae, quienes, además de poseer recursos individuales, poseen los recursos de la universidad, logrando obras de gran nivel con gran materialidad, obras de un nivel Internacional.

Creo correcto señalar que en el artista profesional chileno muy por el contrario a lo que Guillermo Machuca señaló en alguna de sus conferencias, no se corresponde con lo que debiese hacer un artista profesional; o sea, el artista profesional Debe ser un lúcido manejador de las tramas que componen el circuito artístico (…) Debe confiar plenamente en las bondades de una obra perfectamente adecuada a los temas de moda que circulan en el contexto del arte local y mundial. Debe tener un programa, nada de improvisación, nada de hippismo bohemio. Debe saber redactar un proyecto (…), y si bien conoce muy bien el funcionamiento del medio, y las modas no es capaz de realizar teoría pura y dura sobre su propia expresión, es más, en los momentos en que se le pide como en el caso del FONDART, éste con un sentimiento de agresión y ofensa lanza comentarios del tipo “¿Cómo me piden que explique lo que siento?”, y son realmente pocos quienes saben realmente formular un proyecto. Además, ¿No es hoy el artista y el curador ejemplos máximos de hippismo bohemio?, siguiendo una lógica de aparentar algo que realmente no son, convirtiéndose en personajes de alta alcurnia como de la elite académica del siglo XXI y compitiendo por quien tiene un look más extravagante y más amigos.

III

Para continuar, me centraré en el estereotipo de curador chileno actual, sin ánimos de desmerecer el trabajo de nadie, ni la figura de nadie; quiero referirme a los nuevos referentes en la teoría artística chilena.

Se trata de referentes que compiten por quien se ve más extravagante y que vuelcan toda su energía en el personaje creado antes que en el discurso que creo, deberían realizar; o en un discurso creado desde la temática de moda, vacío y sin grandes pretensiones. Actitudes que dejan de manifiesto la poca preocupación respecto de la generación de contenido nuevo para las futuras generaciones; ya que si bien, la práctica artística es un elemento importante, ¿de qué sirve ésta si no tiene vínculo con la sociedad chilena? Y claramente el discurso, ya sea escrito o hablado, es la herramienta de cambio que poseemos como seres provenientes de las artes; por ende, si no generamos contenido nuevo, no generamos reflexión en la sociedad y ésta a su vez, se vuelve cada vez más superficial.

IV

Cabe destacar entonces para concluir, que no existe algo así como un escena chilena actual, no en términos de algo congregado en base a ciertos términos como sí lo estaba la escena de avanzada, sino que existe una división de dos posibles escenas, que, como ya fueron mencionadas, se trata de la escena chilena Underground generalmente ligada a temas de género, sexualidad y cuerpo expuestas en Galerías de Arte oficiales y no oficiales, y una escena de carácter internacional, marcada por la presencia de recursos ligada a temáticas nacionales y mundiales, ya sean de territorio o medio ambiente, las cuales se exponen en Festivales o Ferias de Arte contemporáneo. División siempre realizada sobre la lógica de los recursos entregados/poseídos por las escuelas de artes en Chile.